domingo, 14 de septiembre de 2008

¿POR QUÉ EL PAIS LLAMA GUARDERIAS A LAS ESCUELAS INFANTILES?

Una compañera nos ha enviado el siguiente correo, que nos parece interesante compartir con todos y todas:

Quería comentaros que en el blog 'recuperar madrid' he encontrado esto:

¿Por qué El País llama 'guarderías' a las 'escuelas infantiles'?

Educamos, no guardamos

Día si, día también El País saca titulares empeñandose en llamar 'guarderías' a las 'escuelas infantiles'. ¡A estas alturas!
¿Les gustaría a los periodistas de El Páis que se les llamara 'plumillas'? Seguro que no.

Asi que podemos escribir al Defensor del Lector de El País, Camilo Valdecantos para explicarle la importancia que tiene diferenciar ambos términos y para que corrijan esta utilización despectiva con una etapa tan importante en la vida de las personas.



A mi me parece que, una parte de los problemas de la EI se debe al desconocimiento que la sociedad tiene de ella. Si la gente en general fuese consciente de lo que supone para los niños/as, quiero pensar que nos apoyaría. Por eso me parece muy importante en estos momentos, no permitir sin decir nada la utilización del término "guardería". Me parece una buena idea enviar este tipo de queja a los medios de comunicación, y fácil de hacer. Yo he mandado lo siguiente:

Sr. Camilo Valdecantos, defensor del lector:

Soy maestra especialista en Educación Infantil, trabajo en una escuela infantil pública desde hace casi 30 años, y como otros muchos profesionales de servicios públicos de Madrid estoy indignada con la politica impuesta por esta comunidad.

Por eso, creo que hay que ser muy claros en todos los aspectos, incluido el lenguaje que usamos unos y otros. Porque a veces el lenguaje nos define. Marca la diferencia. Eso ocurre con el término GUARDERÍA. En el periodico 'EL PAIS' se utiliza con frecuencia. Ya sé que es un término coloquial, incluso en ocasiones cariñoso, y nunca me ha importado escucharlo. Ahora sí. Porque en él está la clave. GUARDERÍAS es lo que está imponiendo la CM, ESCUELAS INFANTILES lo que familias y profesionales defendemos, lo que los niños y niñas merecen, a lo que tienen pleno derecho. Y, en la RED PÚBLICA, lo que venían teniendo hasta ahora, con altos índices de calidad, según la valoración de familias y expertos en edades tempranas.

Las ratios, los espacios, los profesionales, la formación que requieren, los planteamientos educativos o no, la colaboración que se establece entre la familia y la escuela...Todo cambia, mucho, en función de si optamos por educar o por guardar.

Por ello, ruego a ese periodico que no utilize el término 'guardería' nunca más. Por la dignidad de los niños/as. De sus familias y de los profesionales que nos dedicamos a la Educación Infantil. Dejemos que sí lo utilicen la panda de ignorantes que, desde mi punto de vista y a juzgar por todo lo que están imponiendo en EDUCACIÓN, conforman la consejería de la comunidad de Madrid. Dicho por ellos cobra pleno sentido.

Dicho esto, supongo que, si se sigue utilizando en las páginas de este periodico, será que las personas que lo escriban no estarán de acuerdo con esta idea y sí con la necesidad de GUARDAR a los más pequeños/as como si fuesen muebles en desuso.

Mientras tanto, el curso ha empezado y nosotros intentaremos hacer (hasta donde nos dejen) lo que siempre hemos hecho: EDUCAR, NO GUARDAR. Y, que a nadie le quepa la menor duda, lucharemos con todas nuestras fuerzas por ello.

A estas alturas es necesario que quede bien claro: EDUCAMOS, NO GUARDAMOS.

GRACIAS


1 comentario:

Vanessa dijo...

Muy buena la aclaración... Es que jope... ya est´´a bien..., El término guardería deja claro el concepto que la gente tiene sobre ello GUARDAR. Esperemos que de una vez por todas todos nos concienciemos y empecemos a otorgarle la dignidad que neustros centros educativos ESCUELAS, merecen porque EDUCAMOS Y NO GUARDAMOS... ¡¡Me encanta la carta... y me muestro disponible por sí hubiese que escribir algún artículo más a cualquier periódico o medio de comunicación... Empecemos a concienciar a las nuevas familias de neustras escuelas de la necesidad, y ahora más que nunca de llmar a las cosas por su nombre.