viernes, 6 de julio de 2018

!! VACACIONES !! SÍ PERO

Un año más  estamos a punto de finalizar el curso, de alcanzar unos merecidas vacaciones. Un mes que nos permitirá el respiro necesario para volver en Septiembre con nuevos bríos, ilusiones y proyectos con los que encarar el curso 2019.
Casi seguro que el nuevo curso comenzará cargado de dificultades gracias a la desidia y la mala gestión  de la que  la Consejeria de Educación  hace gala  con la Educación Pública en general y con la Infantil en particular, pero llegaran los niños y las niñas, sus familias  y las compañeras/os del equipo,  todas y todos nos pondremos en marcha para ofrecer una vez más lo mejor de nosotros/as mismas, para hacer aquello que define nuestra tarea de profesionales de la Educación Infantil, que no es otra cosa que atender al interés superior de los niños y niñas, respetar  sus derechos y necesidades especificas acompañando su desarrollo integral.
Lo hemos afirmado en muchas ocasiones y seguimos afirmandolo hoy, LA EDUCACIÓN INFANTIL PÚBLICA FUNCIONA, OFRECE CALIDAD A COSTA DE LOS Y LAS PROFESIONALES. Esto es así y seguirá siendolo, pero ello no debe hacernos perder de vista que estamos obligados/as a reclamar, exigir a la administración el cumplimiento de su obligación primera, garantizar el derecho de todas y todos a una educación pública de calidad.
Desde nuestra Asociación renovamos el compromiso de luchar por ello.
2019 será  un año de elecciones, tenemos la oportunidad de decidir que partido, que gobierno queremos  oriente y gestione  la Educación Pública y todo lo Público en general.
Nosotros no "pasamos" de la política, nos  va mucho en ello, porque la  participación es política y si no estamos, sino la hacemos, nos la harán. 
La Educación Infantil Pública es tan importante que no  podemos quedarnos fuera, los/as niños/as, las familias y  los/as  profesionales somos actores imprescindibles. Exigir calidad para esta etapa es una obligación de ciudadania.

FELICES  VACACIONES A TODAS Y TODOS

jueves, 21 de junio de 2018

UNA GRAN ENTREVISTA CON UN CONTENIDO QUE NO DEBÉIS DE DEJAR DE LEER

Entrevista a Lourdes Quero. 

Presidenta de la Junta de Portavoces
 de Educación Infantil 0-6:



“En infantil estamos metiendo 28 niños en el espacio de 18”

Lourdes Quero, presidenta de la Junta de Portavoces, tiene una larga experiencia como docente. Como cualquiera que trabaje en infantil denuncia la situación de precariedad de los centros, de las aulas abarrotadas y de las trabajadoras sobrepasadae en mucho momentos por estas condiciones.



Daniel Sánchez Caballero 21/6/2018
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Con alguna que otra década a sus espaldas trabajando en la educación Infantil, Lourdes Quero tiene una cierta perspectiva de lo que ocurre en el sector. Además, ha pasado por las dos etapas (0-3 y 3-6), lo cual le ayuda a completar una visión global. Y no trae buenas noticias. “La educación infantil está tocadísima”, dispara nada más empezar la conversación. Licenciada en Psicopedagogía, Quero es ahora presidenta de la Junta de Portavoces de Educación Infantil 0-6, desde donde defiende la educación pública y lamenta el carácter asistencial que se da a esta etapa demasiado a menudo. Quizá para matizar su propio mensaje, al concluir la entrevista Quero lanza un último mensaje: “También hay cosas positivas. Por ejemplo, la red de escuelas infantiles que ha creado el Ayuntamiento de Madrid, cambiando las condiciones de acceso para hacer esa labor de compensación educativa, entre otras cosa”. Anotado queda.
Es difícil generalizar, pero, ¿cómo está la educación Infantil?
Está tocadísima. Quitando alguna experiencia que estamos viendo, en general está tocada. Las escuelas infantiles lo llevan pasando mal mucho tiempo. Las escuelas de gestión directa están abandonadas, las de gestión indirecta están maltratadas, se ha pasado la gestión a empresas con ánimo de lucro y se está haciendo negocio con los más pequeños. Las empresas que quedan del principio están sufriendo mucho. En los colegios estamos desesperados, tenemos muchísimos niños en las clases, ratios muy elevadas, faltan profesionales por todas partes, faltan recursos e interés por esta etapa.
¿No cree que la Administración le dé la importancia que debería?
Obviamente. No le da ningún valor a la etapa. Ni siquiera la trata como si fuera una etapa. El tratamiento del 0-3 y del 3-6 es muy diferente, pero en ningún caso le da importancia, hasta el punto de que la educación infantil ni aparece en la ley. No hay ningún interés en que tenga la importancia que debe tener. Es más fácil pensar que los niños de 0-3 hay que acoplarlos para que sus padres trabajen y se haga todo desde la perspectiva de la conciliación, cuanto más barato mejor. Las condiciones de los niños no importan, se trata de ampliar horarios y que la gente los pueda dejar de cualquier manera. Y como el 3-6 no es obligatorio, la administración bastante hace con ofrecer plazas. Todos los niños deberían tener derecho a la educación, y al menos en Madrid no tienen la educación que deberían tener.
¿Cree que el 3-6 debería ser obligatorio?
No creo que se deba obligar a los padres a tomar esa decisión. Pero como sabemos que está extendida la escolarización del 3-6 en general, se debería poner el énfasis en que se pudiera dar una educación adecuada a las necesidades de los niños de esta edad. En los colegios se funciona según el interés del profesor en cada aula. Las necesidades de un niño de 3-6 no son las mismas que las de un niño de 9 años y si se ponen los recursos igual… Yo tengo 27 niños en clase, y por mucho que me quiera esforzar en hacer un buen trabajo por ellos no puedo. Las aulas están masificadísimas en los colegios. Además, aunque tengas niños con necesidades educativas especiales no tienes apoyo especial para ello. Ni te reducen ratios ni hay apoyos especiales. Si tienes 27 niños y tres presentan unas características especiales tienes una casuística complicada; son muchos niños para un profesional.
¿Cuál sería la ratio adecuada?
Con 15 niños estaríamos perfectamente. Lo suyo sería que nos adecuáramos un poco a las ratios europeas. Igual no sería tan importante el número de niños si contáramos con los profesionales suficientes o las instalaciones suficientes. Si tienes 15 niños, pero no caben en clase… Se han ido rebajando poco a poco las condiciones. Con la LOGSE eran 18 niños y se construyeron las clases para esos niños, pero ahora estamos metiendo 28 niños en ese mismo espacio, porque caber, caben, aunque sea de perfil. Se están utilizando los recursos mal.
¿Ha empeorado mucho la situación de la Infantil con la LOMCE?
La infantil no nos ha afectado demasiado. Estamos ahí porque tenemos que estar, pero no hace ningún desarrollo de Infantil. El desarrollo se hizo en la LOGSE, cuando se explicaban las características de los centros, personal, ratios, etc. La LOMCE no hace nada, solo dice que como no es obligatoria, no es educativa. Hay que regularlo y quitarlo de las manos de las comundiades autónomas. Ahora el 0-3 está regulado por las comunidades, y en función del criterio de cada una se hace de una manera u otra. En Madrid, como nos han tocado unos gobiernos con criterios más economicistas que pedagógicos, el respeto por la etapa es ninguno. La mayoría de los centros específicos han desaparecido, quedan reductos de municipios muy combativos que con sus propios recursos han conseguido mantenerlos. La Comunidad apenas tiene centros.
¿Sobreprotegemos a los pequeños?
De todo hay. No creo que se pueda generalizar, también hay niños que están muy necesitados. La educación infantil, como toda educación, debe compensar desigualdades, sean del tipo que sea. Habrá niños sobreprotegidos porque hay una parte de la sociedad que pasa mucho tiempo fuera de casa y cuando está no quiere pelearse con sus hijos. Pero también tenemos muchos niños con unas necesidades brutales y nuestra obligación es sobreprotegerlos, de hecho.
¿Dirías que hay más niños con problemas y necesidades?
Antes de esta gran crisis que hemos vivido había sectores que sabías que tenían gran necesidad. Los centros públicos siempre hemos atendido a colectivos más necesitados. El problema es que con esta crisis esta situación se ha extendido y ahora mismo tenemos personas que van a trabajar a diario, pero no son pobres y no tienen ni para el comedor. Antes había un sistema de becas que en las escuelas infantiles era para todo: para comedor, para libros de texto, para todo. Pero poco a poco los gobiernos se han ido cargando las políticas de becas y lo que queda es muy residual para gente en exclusión. Sin embargo, muchos trabajadores que antes no estaban en esa situación lo están. Gente que se ha quedado sin trabajo y los trabajos que han encontrado ahora tienen un tercio de salarios, pero las hipotecas siguen igual. Se nota en los niños. Muchísimo.
¿Cómo ha quedado la política de becas?
Yo empecé a ser directora en 1994 hasta 2009. Durante todo ese tiempo en las escuelas infantiles existían esas becas. Las cuotas de las escuelas infantiles se dividen en apartados: la enseñanza, el comedor y los horarios ampliados para padres que trabajan hasta tarde. Antes había niños que no pagaban nada o tenían cuotas simbólicas. Pero en cuanto llegaron los gobiernos del PP empezaron a caer las plazas y a subir el precio. Las ayudas al comedor, igual. Había becas que cubrían el 100%, se consideraba que había niños que tenían que estar más tiempo en las escuelas para que sus padres trabajaran o buscaran empleo. Pero se subieron las cuotas, se retiraron las ayudas, para flitrar un poco quién entra en las escuelas. Ahora quedan becas de comedor irrisorias, el resto lo tienen que pagar los padres. En los colegios es lo mismo, para que te den una beca de comedor tienes que estar prácticamente en la indigencia. De los libros de texto no hablamos. La política de becas está en extinción.
¿Se trabaja mucho con libros de texto en Infantil?
Libros como tal no se utilizan, son cuadernillos. Pero depende de los centros, hay libertad de elección. Cada equipo toma sus decisiones, así que te encuentras centros donde no se hace prácticamente nada, y otros son todos con libros, que le pueden costar mucho dinero a los padres. En la pública hay más sensibilidad con este tema porque sabemos que los libros cuestan mucho, pero en los concertados puedes encontrarte con tres-cuatro libros a la vez. Un niño de cuatro años puede tener 250 euros en libros. En la pública se trabaja más por proyectos, etc.
¿En esta etapa se empieza ya a trabajar con tecnología en el aula?
Se va introduciendo, más sobre todo en el 3-6 que en el 0-3. El peligro es que haya una exposición exagerada a las pantallas. Los niños ya traen una gran exposición de casa, se les expone a tabletas y teléfonos desde muy pequeños y llegan al colegio que saben utilizar los aparatos mejor que tú. No soy muy partidaria de esta gran exposición, porque es un gran estímulo para los niños, y ves niños muy activos y multiestimulados. Y no distinguen realidad de ficción, y les ves imitando lo que ven en las pantallas y surgen conflictos, porque no se está haciendo una buena gestión. Creo que este cambio está generando algunos conflictos y problemas, aunque también tiene sus ventajas. Nosotros no utilizamos una tableta para cada niño, como se hace en primaria, pero sí tenemos pizarra digital y ordenador en todas las clases. Trabajamos con ello y se utiliza, es interesante para hacer investigaciones dentro de los proyectos, por ejemplo. Pero la exposición pasiva no es muy positiva porque todo el tiempo que están viendo no están actuando, y los niños deben actuar, deben hacer. El aprendizaje se construye haciendo, no solo viendo. Está bien que conozcan las posiblidades que dan estos recursos, pero ellos necesitan aprender de forma activa y la exposición a las pantallas es muy pasiva, muy controlada y tiene como consecuencia este exceso de imaginación y descontrol de lo que es la vida y diferenciarlo de la fantasía. En cualquier restaurante ves a un niño comiendo cualquier cosa y sus padres le han puesto una tableta o el teléfono, está muy extendido y se está perdiendo un poco el norte.
Al hilo de esto de la multiestimulación y exceso de actividad, hay quien dice que actualmente hay mucha facilidad para diagnosticar hiperactividad a los pequeños. ¿Qué opina?
Desde la Junta nos lo estamos planteando desde hace tiempo. Es verdad que se está incrementando mucho el número de niños con problemas de atención e hiperactividad. Nos hemos puesto en contacto con la Complutense para diseñar un proyecto y tratar este tema, porque es preocupante. Pero no podemos saber, sin hacer un estudio riguroso, si esto tiene que ver con los cambios sociales que tenemos ahora, los nuevos modelos de vida de las familias, o con que los profesores estamos un poco demasiado saturados por el elevado número de niños y la casuística tan elevada y necesitamos que los niños estén más tranquilos de lo que deben estar y es fácil poner un cartel. Pero sí es cierto que hay un gran número de niños con problemas de atención, de memoria y que les cuesta mucho conseguir un estado de concentración en algún momento del día, aunque sea con un juego en una tarea que les agrade. Es preocupante, porque la educación infantil ahora mismo, tal y como está, no puede dar respuesta a estos niños. Habría que diversificar mucho las actividades, y con las aulas tan sobrecargadas no es fácil. Pero sí es cierto que hay un aumento en las aulas de niños no diagnosticados, porque para que diagnostiquen en infantil es difícil si no viene por la parte médica y, en infantil, con los recortes en los equipos de orientación educativa no tienen capacidad para llegar a todos los niños.
¿Ha observado cambios en la actitud de los padres en sus años como profesional? Hay profesores que se quejan de que antes las familias tendían a estar de su lado y apoyarles y ahora, por el contrario, se ponen de parte de los niños…
La infantil para esto es muy diferente. Llevamos toda la vida reivindicando la importancia del educador, al ser niños tan pequeños parecemos más la chica que cuida al niño que una profesora. En los colegios la situación es diferente. Las situaciones en las que te puedes encontrar enfrentada a una familia son muy pocas y la mayoría de las veces sí tienes el apoyo. Lo que sí se percibe es un desamparo cuando tienes un problema. No es la generalidad, pero puede aparecer un conflicto puntual. Y ahí hay desamparo, la administración se lava las manos y te dice que lo soluciones como puedas. Pero yo soy docente y funcionaria, si estoy haciendo bien mi trabajo la administración debe apoyarme si me enfrento a un conflicto con una familia. Ahora hay mucha alarma con el acoso escolar y, cuando esto pasa a los medios, la gente se obsesiona un poco y se malinterpretan las cosas. Parece que todos los niños han sido acosados. En infantil esto no pasa, los niños no tienen ni competencias cognitivas para acosar. Pero se dan casos y las familias denuncian. Puede haber peleas, pero no acoso, estos procesos no se dan. Y la administración se lava las manos. Te dice que hagas unos cursitos online en tu casa y expediente cubierto, consideran que ya te han dado las herramientas, pero no es verdad. Si hay conflicto necesitas el respaldo de tus superiores.
En algunas comunidades autónomas se han hecho evaluaciones a niños de seis años… ¿Cree que deben hacerse a esa edad tan temprana?
En Madrid hubo una experiencia piloto, pero tuvo tal rechazo que de momento pararon. Los docentes nos opusimos, los sindicatos se movieron y se pudo frenar. Es realmente absurdo, los niños están en proceso de maduración personal y que uno sepa leer fenomenal y otro vaya más despacio no quiere decir que este no cubra los objetivos o sea más tonto, es cuestión de los tiempos de la madurez y hay que respetarlos. ¿Qué va a ser lo siguiente? ¿Poner una evaluación a los bebés al año a ver si andan? Es una barbaridad.

martes, 22 de mayo de 2018

REVISTA VOCES DE LA EDUCACIÓN Nº 7

Buenos días.
Ya tenéis colgada en la pestaña de descargas el último número de la revista que editamos la Junta de Portavoces de Educación Infantil 0-6.
Es la número 7, la mayoría de los artículos son sobre las experiencias que compartimos juntas en los últimos Encuentros de Otoño, aunque hemos incluido algunas cosas más.
Esperamos que la disfrutéis y si queréis hacernos llegar alguna experiencia para el próximo número, podéis mandarlas a nuestro corro electrónico:

                                               juntadeportavoces@gmail.com

jueves, 10 de mayo de 2018

!! LA MUSICA EN LA ESCUELA INFANTIL !!





Hoy ha sido una buena tarde.
Ha sido un privilegio escuchar a Maria Jesús, una estupenda profesora de la UAM, comprometida con la Educacion Infantil, ilusionada y que nos ilusiona con su trabajo en el ambito educativo y con niños/as prematuros en el ambito hospitalario...

Hemos aprendido:
 La importancia de la Pausa y el Silencio.
 Que la saturación de oxígeno y la frecuencia cardiaca, en los bebés prematuros cambia cuando suena la música.
 La diferencia entre Armonía y Melodía.
 Otros instrumentos musicales:
 Pantatonico
 DO RE MI SOL LA
 Que las campanas afinadas pueden percutir
 Que antes de tocar instrumentos hay que cantar, bailar y disfrutar
 
Hemos cantado, 
"Con las dos manos
a la vez
una primero y otra después"
Que nuestra cultura es sonora y que en la Escuela hay que hacer lo que tu vas a trasmitir a los niñas/os.

GRACIAS  María Jesús una excelente conferencia, nos lo hemos pasado bien.

martes, 17 de abril de 2018

Os invitamos a una nueva Conferencia esta vez sobre Música

Estimadas compañeras.

Nos complace enormemente invitaros a la siguiente conferencia que hemos organizado para el día 9 de Mayo (en el cartel adjunto podéis ver el lugar y hora).
 Siempre hablamos en los centros de la importancia que tiene la música como elemento que favorece el desarrollo armónico del niño, pues bien, en esta ocasión contaremos con la Profesora Mª Jesús del Olmo, experta no solo en música sino también en musicoterapia, una persona que conoce de cerca las escuelas y casas de niños y que colabora en el seminario de DETEDUCA  de Cintia Rodriguez en la Universidad Autónoma aportando todo su conocimiento para saber más sobre las actividades que hacen y pueden llegar a hacer los  niños y niñas en relación a todo aquello que "suena"

Es una oportunidad que no debemos perdernos.

OS ESPERAMOS!!!!! EL MIERCOLES 9 DE MAYO EN LA FUNDACIÓN PROGRESO Y CULTURA,C/ MALDONADO, 53 A LAS 17:45H.




sábado, 14 de abril de 2018

Os recomendamos que leáis la entrevista del Diario de la Educación que hacen a Elena Martín


Entrevista a Elena Martín. 

Catedrática de Psicología Evolutiva y de la Educación:


"Hemos entrado en un periodo de excesivo proteccionismo de los niños en familias y escuelas”

Elena Martín hace hincapié en la necesidad de que las familias reciban ayuda y educación para convertirse en educadoras. Estar biológicamente preparados no hace a madres y padres, culturalmente educadores. La sociedad tiene un papel que hacer aquí importante.
Catedrática de la Universidad Autónoma de Madrid en Psicología Evolutiva y de la Educación, Elena Martín es una de las mayores expertas de España en el desarrollo del niño. Martín se extraña de que la sociedad considere que los padres, por el hecho de serlo, estén preparados para educar a sus hijos y defiende que necesitan ser educados como educadores, porque criar a un pequeño muchas veces es ir contra la propia intuición. También lamenta que se haya pasado de primar lo individual frente a lo colectivo.
Es una pregunta amplia y un poco general pero, ¿está bien planteado el sistema educativo en sus primeras fases, si atendemos a las necesidades de desarrollo y autonomía de la infancia?
No es un problema solo del sistema educativo. La respuesta exige trascenderlo. Creo que hemos retrocedido en algo necesario para el desarrollo, que es la capacidad de experimentar. En general, algo que ha sido un avance en el sentido de considerar la infancia como un periodo en el que los niños y niñas necesitan una atención específica a sus características, y eso supone muchas veces más protección de la que ha habido. La infancia es un concepto cultural, hace siglos se creía que los niños son adultos en pequeño, ahora sabemos que la mente de los niños es cualitativamente distinta a la de los adultos. No solo que hace todo en menor cantidad, sino que es distinta y eso es un avance. Un niño no tiene recursos para enfrentarse al miedo o para aceptar determinados aspectos de la realidad, como puede ser el sexo. Esto pone de manifesto que los niños están en un periodo que exige que para protegerlos hagamos un sistema que tenga en cuenta sus características. Pero no puede ser que la idea de protegerlos nos haga olvidar algo tan importante o más: que el ser humano aprende porque experimenta sobre el espacio y sobre el mundo. Toca, anda, etc. Es la acción sobre el mundo la que provoca el desarrollo. Cuando esa protección se convierte en sobreprotegerlos, corremos el riesgo de anular la potencialidad del mecanismo esencial del desarrollo, que es la experimentación, la exploración del espacio. Y cuando no tienen posiblidades de explorar, de entrar en contacto con la calle, de aprender a andar sin que te pille un coche, les estás hurtando un mecanismo de desarrollo muy grande. Puede que —yo lo pienso así— hayamos entrado en un modelo de excesivo proteccionismo, tanto en las familias como en las escuelas. Creo que más en las familias.
¿En qué momento hemos llegado a esta sobreprotección?
No es fácil entender que cuando una persona, un niño, no es capaz de hacer una cosa la manera de ayudarla no es hacérsela inmediatamente tú. Es esperar, darle ayuda, animarle a que lo intente. Si tú se lo haces, esa persona aprende de una manera menos potente que si lo hace ella. Si un niño, haciendo un puzzle, no sabe dónde poner una pieza y se la pones evitará la frustración, pero no aprenderá igual. Lo que una persona aprende al ver a otro poner una pieza es muy poco potente, está basado en la memoria visual de colocar una imagen. Con una ayuda en la que dices que piense de qué color es la pieza, qué le falta a la vaca… combinas el hecho de ayudar con no suplir la competencia del niño. Pero no es fácil, porque la mente humana tiende a asociar ayudar con hacer. Y si hablamos de evitar riesgos…
Junto a esta explicación, más psicológica, hay que tener en cuenta que se ha producido un entorno para los niños con más riesgos que el de hace 50 años y ha habido un repliegue hacia una mayor protección. También ha habido una tendencia a pasar del valor de lo colectivo frente al valor de lo individual. Pero tus hijos solo van a aprender en la medida en que estén con otros. ¿Se ha perdido en sí mismo? No lo sé. ¿Se ha perdido porque el entorno urbano se ha hecho más complicado para compartir actividades y entonces hemos acabado haciendo actividades más individuales? Probablemente, por un aspecto interactivo. Hemos empezado a vivir en unas situaciones urbanísticas y horarios y pautas diarias de las familias que hacen muy difícil compartir nada. La mezcla de estos factores lleva a que estemos en un momento en el que los niños y niñas están pudiendo tener menos experiencias ricas de las que teníamos en otras generaciones.
Este análisis me lleva a pensar que mala solución tiene.
No, es una solución compleja, pero tiene solución. Se ha producido algo importante, y es que hemos tomado conciencia del problema. Es el primer paso siempre. Ahora nos damos cuenta de que esto está siendo un problema, aunque no todo el mundo esté de acuerdo con el diagnóstico. Hay al menos dos grandes líneas de avance. Una, la que más peso ha tenido hasta ahora: el urbanismo. La geografía de la infancia es un campo de conocimiento que reúne disciplinas distintas (antropólogos, psicólogos, arquitectos, urbanistas, sociólogos) y mira el problema desde la riqueza de todas esas disciplinas. Entienden que la ciudad no se ha diseñado teniendo en cuenta la infancia. Cuando se diseñan nuevos espacios (cuando se hace bien) se hace pensando en cómo hacer accesible la movilidad de los niños y niñas —no solo la peatonalización— para permitir que ejerzan sus derechos. Esto es importante. Los niños tienen derecho al juego, está en la Convención sobre los Derechos de la Infancia de la ONU, y para que se cumplan los derechos el espacio urbano tiene que ofrecer posibilidades para ello.
Y la otra línea…
La otra, de la que se es menos consciente, es que, junto con eso, hay que trabajar con las familias y los docentes, con las personas que tienen la responsabilidad de organizar las rutinas de los niños. Ellas son las que marcan al final lo que les dejan hacer o no. O, incluso, lo que les promueven. Las familias eligen los otros contextos donde sus hijos se mueven: eligen colegio, extraescolares, amigos con los que están o no. Y con estas decisiones configuran el desarrollo de sus hijos. Y a veces los padres no somos conscientes de la trascendencia de las decisiones que tomamos. Cuando eliges un colegio lo piensas mucho porque eres consciente de la trascendencia de la decisión, pero otras… No se puede esperar que la gente lo sepa, hay que hacer toda una tarea de educación de las familias. Los padres, por ser biológicamente capaces de procrear, no quiere decir que sean culturalmente capaces de hacerlo. Educar en este momento es más complicado que antes. Antes el niño con salir a jugar con los amigos era suficiente. Y un padre no tenía por qué saberlo, pero las prácticas sociales lo garantizaban. Ahora las prácticas sociales no lo garantizan y por tanto seguir teniendo esa dimensión de desarrollo supone que quienes somos responsables de la educación de los menores (escuela, familia, ayuntamiento) tomemos conciencia de ello y lo planifiquemos.
¿Dónde habría que hacer esta educación de familias? ¿Qué papel le toca jugar a la escuela?
Hay unos centros del Ayuntamiento de Madrid llamados CAF (Centro de Apoyo Familiar) donde cuando tienes un hijo te ofrecen un apoyo. Pero no porque tengas un hijo con problemas, sino para enseñarte a jugar con tus hijos, por ejemplo. Jugar no es darle juguetes cerrados que configuran ya la actividad (este juguete es para tocar). Es saber que tienes que darles actividades abiertas, amplias, exploratorias. Todo eso se enseña. Los CAF enseñan a las familias cómo provocar un buen desarrollo de sus hijos. Las administraciones públicas (algunas) han tomado conciencia de que ser padre no es algo que venga garantizado, necesita apoyo y hay que brindarlo. María José Rodrigo, una catedrática de La Laguna, tiene un programa en el que trabaja con familias en programas muy largos haciendo que los padres tomen conciencia de cuál es el mejor estilo educativo, que es el que consigue reunir control y afecto. En Sevilla hay otro equipo en torno a Mari Carmen Moreno y Jesús Palacios. Cuando las madres van al centro de salud embarazadas, junto al seguimiento biológico de su embarazo se les ofrece una preparación psicológica para la tarea. Se hacen grupos de madres y padres entre sí con psicólogos educativos, hay grupos para adolescencia, para ver cómo se trabajan los deberes, las pantallas. Las familias no saben si es bueno trabajar las pantallas o si deben ayudar a hacer los deberes.
La escuela puede tener algunas de estas características, pero la escuela es la que mejor lo hace porque sabe que tiene que provocar desarrollo, aunque también tenga esta idea proteccionista porque estamos todos retraídos por si nos denuncian (¿si le saco y se cae o se hace una herida?). A pesar de que la escuela puede estar un poco retraída, está infinitamente más esponjada que las normas que ponemos los padres, porque en la escuela hay profesionales.
Me llama la atención que hemos hablado de familias, CAF, programas universitarios en La Laguna o Sevilla… Pero nada de las escuelas. ¿Dónde queda la relación escuela-familia?
Hace no muchos años, en el Reino Unido la ministra de Educación se llama de Escuela, Familia e Infancia. Solo el título es un mensaje de comprensión. La Educación no es la escuela. Hay muchas teorías psicológicas que ponen de manifiesto que el ser humano se desarrolla en diferentes contextos de práctica social. En nuestro caso es escuela, familia, medios de comunicación y los pares. Si el desarrollo se está produciendo por estar inserto en todas esas prácticas sociales, la coordinación de estas prácticas sociales es esencial. Si no, unos tiran para unas metas y otros para otras. Cuando no somos conscientes de que estamos provocando desarrollo no lo planificamos adecuadamente, pero lo estamos provocando. Las familias, espacios donde niños y niñas están con otros niños y niñas explorando, es un contexto fundamental de desarrollo. Cada persona tiene el contexto que más le influye, pero si van en direcciones totalmente contrarias… Como dicen los maestros: yo trabajo los valores, pero la tele me los desmonta en una tarde. Tiene que haber coordinación entre contextos, por eso la importancia de que lo planifiquemos conjuntamente. En último término, las administraciones educativas deberían darse cuenta de que su obligación no es solo garantizar un sistema escolar de calidad, sino garantizar todas las prácticas educativas que tienen influencia sobre la infancia como promover los derechos. En algunos países, cuando das a luz hay personas que te acompañan a casa, te enseñan a ser madre, porque las madres se agobian, los niños no quieren mamar. Es muy educativo. Pero las familias lo ven como una ingerencia. No lo es. Hay que crear la cultura. ¿Quién no quiere que le ayuden?
Esto último que cuenta me lleva de vuelta a lo que comentaba antes del individualismo de las familias y cómo cada vez más parece que las familias dicen: “Es la educación de mis hijos y hago lo que me da la gana”.
Los seres humanos somos todavía muy homínidos, muy primarios. Hay que tomar conciencia de esto. Entender que lo que vemos no es la realidad es muy difícil. La gente no quiere aceptar el principio profundo de que el ser humano tiene una mente que limita la forma en que conoce y por tanto actúa. Dicen: “Es mi hijo”. Y en esa afirmación predomina la idea de que es suyo. Pero en cambio la cultura ha desarrollado una idea más fuerte: “No, es un ser humano”. Eso es lo fundamental, no que tú seas su padre. Y, por tanto, el bien mayor del pequeño es lo esencial. Será tu hijo, pero si no satisfaces sus necesidades, sus derechos, mi obligación, la de la sociedad, es quitártelo. Aunque antes de llegar a ello te enseño a que promuevas sus derechos. Esto no se cree. Cuando yo, en 3º de Psicología, planteo esto, mis alumnos reaccionan con mucha agresividad, porque tienen esa idea más intuitiva de que son sus hijos. ¿Por qué cuando se hace una adopción miramos a los padres pero cuando tenemos hijos no? ¿Por qué pensamos que por ser biológicamente capaces de procrear lo somos culturalmente de educar? Esa idea no tiene ninguna racionalidad. Es una lógica que creo que es una línea de avance de la humanidad enorme, pensar en esto que le gusta tanto a la gente de “para educar hace falta una tribu”, pues creáselo. Deje de decir eslóganes. Eso quiere decir que toda la tribu es responsable del niño, no los padres, y hay que pensar que los derechos de los niños están por encima de los de los padres. Y esta idea no es fácil de asimilar, y más en una sociedad en la que se ponen los derechos individuales por encima de los colectivos. “Quiero que mi hijo vaya a tal escuela”. Pero por encima de los derechos individuales está que, por ejemplo, una escuela no pueda concentrar un cierto porcentaje de inmigrantes porque deja de poder funcionar. El derecho colectivo a la calidad de la educación de todos los niños y niñas pone un límite a la libertad de elección de centro. Esto la gente tampoco lo acepta. La educación exige cosas más complejas y necesitamos que nos ayuden a pensar juntos, que nos eduquen como educadores, que nos eduquen para educar.
Ha estado mencionando la Convención de los Derechos del Niño de la ONU, etc. Pero, aparte de la parte básica de la protección, que sí se tiene en cuenta, si bajamos a un ‘segundo nivel’, como la participación, parece no importarle a nadie, no hablamos ya de cumplirse.
Eso va por los consejos de Juventud o Infancia. Los niños y niñas no solo tienen derechos, sino tienen el derecho a ejercer los derechos, a defenderlos, conocerlos, a participar. Esa idea está más parada porque es menos intuititva que “si no se cumplen los derechos hagamos algo”. Esta idea de la participación es todavía menos intuitiva que la de proteger el derecho. Pero están creciendo. Hay muchos colegios donde una de las ideas centrales es en qué medida las decisiones se toman de manera participativa con los estudiantes.
En Salud existe la atención primaria, secundaria y terciaria. Pues en derechos de la infacia estamos en atención terciaria; cuando no se cumple algo, actúamos. El problema es la primaria, cómo educas evitando que aparezcan los problemas. Eso que en salud se ha aceptado, en educación está menos presente. Estamos más en cómo evitar problemas que en cómo promover cosas. Hay poca cultura de participación de los derechos de los niños como ciudadanos auténticos.