lunes, 18 de marzo de 2013

LA EMOCIÓN DE SU PRIMERA REVÁLIDA

Como padre, recibo con inmensa emoción la noticia de que mi hija de cinco añitos va a realizar su primera reválida, su primer “control de calidad”.
Es fundamental que ya desde una edad tan temprana, los padres tengamos constancia del grado de utilidad que nuestros hijos e hijas tendrán para esta sociedad.
No me preocupa que, en caso de que no dé la talla, me la etiqueten como “alumna poco aventajada”, porque confío en que con la nueva Ley de Educación, la famosa LOMCE, sabrán derivarla rápido a algún programa de exclusión educativa, de modo que no suponga un coste excesivo para el sistema.
Es injusto emplear recursos públicos para tratar de conseguir que alumnado con dificultades consigan superar objetivos educativos en diferentes etapas.
Es más rentable orientarles rápido para un modelo laboral tipo Eurovegas. De hecho, ahora que se aproxima su cumpleaños, ya estamos pensando en regalarle unos naipes y un bingo, para que vaya adquiriendo las destrezas necesarias para afrontar con éxito una futura entrevista para crupier.
A mi hijo de ocho años le veo con otra proyección. Parece más listo, aunque aún no me lo han confirmado mediante ninguna reválida. Estoy ansioso porque se implante ya la LOMCE, una ley para la que el Ministro Wert no ha necesitado ningún tipo de asesoramiento por parte de la comunidad educativa, debido sin duda a su alta experiencia y su trayectoria en el ámbito educativo.
Elogiando las medidas de esta nueva ley, considero un acierto eliminar del currículo obligatorio de la ESO asignaturas como Música, Plástica o Tecnología. Esas que “distraen” y desarrollan capacidades que no interesan en estos momentos de liberalización económica.
A mi hijo mayor, no sabemos si mantenerle dentro del sistema educativo público, con la desventaja de la diversidad, la pluralidad y la igualdad o llevarle a un Instituto de los de pago, de esos que cobran cuotas ilegales mientras precarizan a sus profesores, pero que con el uniforme parece que van a un privado y si es con educación diferenciada -segregando a niños y niñas- mejor, que ahora con la LOMCE van a recibir también subvención pública.
En cualquier caso, ya  me encargaré yo de que desde 1º ESO escoja como optativa la nueva asignatura que se implantará: Iniciación a la Actividad Emprendedora y Empresarial, y para su cumple, le regalamos el Monopoly, para que se vaya labrando un buen futuro profesional y que pueda “competir con éxito en la arena internacional”, tal como reza la nueva ley del ministro Wert.
De esta manera, podrá lograr estar en el grupo selecto de los que trabajando poco, cobran mucho, aunque una inmensa mayoría deba trabajar mucho y cobrar poco, tal como nos aconsejan los responsables de la patronal y nuestros gobernantes.
El que quiera algo, que se lo repague, que el sistema no está para mantener alumnos con dificultades, enfermos o personas dependientes, sino para mantener el status de los que “democráticamente” elegimos cada cuatro años y de aquellos a los que les importa sobre todo la competitividad.

AMPA Aristeo CEIP Las Veredas, Colmenarejo
AMPA IES Colmenarejo
AMPA IES Infanta Elena, Galapagar
AMPA CEIP Mariano Benlliure

2 comentarios:

Beatriz dijo...

EXCELENTE REFLEXIÓN!!!!!

Verónica dijo...

Gracias por seguir ahí día tras día, estupendo la reflexión, deberíamos tenerlo en todas las escuelas y ver hacia donde estamos marchando.